Automatiza Solar

El WhatsApp que no contestas lo contesta tu competencia.

Instalo un agente que responde al instante sobre tu número de siempre, averigua qué necesita quien escribe y te lo deja listo para cerrar.

Instalación cerrada en 7 días hábiles.

Andrés Zapata en línea

Una noche cualquiera en tu WhatsApp

A tu WhatsApp no le escribe un solo tipo de persona.

Atender a los cuatro con la misma dedicación te consume el día. El agente los separa antes de que tú llegues al teléfono.

El que ya decidió

Tiene el presupuesto listo y solo quiere saber cuándo puedes ir. Si tardas un día, compra en otro lado.

El que está comparando

Está pidiendo la misma cotización a tres empresas. Gana quien responde primero y con datos concretos.

El que vio un video

Le llamó la atención la idea, pero no sabe cuánto paga de luz. Necesita cinco preguntas antes de valer tu tiempo.

El que apenas está entendiendo

Pregunta si los paneles funcionan de noche. Merece respuesta, pero no a costa de los otros tres.

Qué hace el agente mientras tú estás en una instalación.

Trabaja con tu catálogo y tus precios. No improvisa ni inventa cifras.

Instalador fijando paneles solares en el tejado de una vivienda
En segundos

Contesta

A las diez de la noche, un domingo o en plena temporada alta. Quien escribe recibe respuesta de inmediato, no un «ya le respondo».

Primeros mensajes

Pregunta lo que importa

Cuánto paga de luz, si es techo o patio, si es para la casa o para el negocio. Los mismos datos que tú pedirías.

Con tu catálogo

Recomienda el kit

Propone el sistema que encaja con ese consumo, usando los productos que tú vendes y las compatibilidades que tú definiste.

Al cierre

Agenda la visita

Deja la cita puesta y el contacto organizado, con todo lo que la persona contó, para que llegues sabiendo a qué vas.

Sobre tu número de siempre.

No cambias de línea, no repartes un número nuevo y no tienes que aprender ningún programa. Tus clientes siguen escribiendo al mismo contacto de toda la vida, y tú puedes tomar la conversación cuando quieras.

Todo lo que respondió queda en un panel

Quién escribió, qué necesitaba, qué kit se le recomendó y en qué punto quedó. Puedes verlo funcionando ahora mismo.

El panel de clientes: indicadores del mes a la izquierda y una conversación de WhatsApp abierta a la derecha Abrir el panel de ejemplo

Siete días hábiles, de principio a fin.

No es un proyecto de meses. Esto es lo que pasa desde que decimos que sí.

Día 1

Me pasas lo tuyo

Tu número y tu catálogo: qué productos vendes, a qué precio, en qué cantidades y qué se puede combinar con qué.

Día 3

Lo revisas conversando

El agente ya responde con tus productos. Le escribes como si fueras un cliente y me dices qué quieres cambiar.

Día 7

Queda instalado

Funcionando sobre tu número, atendiendo a quien escriba. Cierro la instalación dentro de los siete días hábiles.

Lo único que necesito de ti.

Sin esto no arranco, porque el agente responde con tus datos reales y no con suposiciones.

Tu número de WhatsApp

El que ya usas con tus clientes. No hace falta abrir uno nuevo.

Tu catálogo con precios

Qué vendes y a cuánto, en pesos. Si los precios cambian, se actualizan.

Cantidades por kit

Cuántos paneles, qué inversor y qué baterías lleva cada configuración.

Qué combina con qué

Las compatibilidades que tú conoces, para que nunca recomiende algo que no se puede montar.

Esto no le sirve a todo el mundo.

Trabajo contigo si

  • Atiendes más de quince personas al día y ya se te escapan mensajes.
  • Inviertes en innovación y en posicionar tu negocio, no solo en aguantar el mes.
  • Decides tú. Sin comité, sin tres reuniones para aprobar una prueba.

No te sirve si

  • Tu negocio va al ritmo que quieres y no buscas atender más clientes.
  • Prefieres que cada mensaje pase por tus manos, aunque llegue tarde.
  • Quieres probar sin entregar tu catálogo real. Con datos inventados esto no funciona.

Antes de que lo preguntes.

Lo que suelen querer saber antes de la llamada.

¿Tengo que cambiar de número de WhatsApp?

No. El agente trabaja sobre el número que ya usas con tus clientes. No abres una línea nueva, no repartes otro contacto y nadie tiene que volver a guardarte.

¿De dónde saca los precios que da?

De tu catálogo. Le pasas qué vendes, a cuánto, en qué cantidades y qué se puede combinar con qué, y responde con eso. No estima, no redondea y no inventa cifras.

¿Y si le preguntan algo que no está en mi catálogo?

No improvisa. Cuando la pregunta se sale de lo que tú le diste, lo deja anotado en la conversación y te avisa para que entres tú. Prefiero que diga «eso lo confirma el técnico» a que se invente un dato delante de un cliente tuyo.

¿Puedo tomar yo una conversación cuando quiera?

Sí, en cualquier momento. Es tu WhatsApp de siempre: abres el chat y escribes. El agente deja de responder en ese hilo y sigues tú.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Siete días hábiles desde que me pasas tu número y tu catálogo. Al tercer día ya lo pruebas tú escribiéndole como si fueras un cliente, y me dices qué cambiar.

¿Y si cambio mis precios o mis productos?

Se actualizan. Los precios y las combinaciones no están escritos dentro del agente a fuego: cuando cambien, me los pasas y responde con los nuevos.

¿Necesito saber de tecnología?

No. No instalas nada, no aprendes ningún programa y no cambias de herramienta. Sigues mirando tu WhatsApp como siempre; lo único distinto es que lo que llega de noche ya está contestado por la mañana.

¿Cuánto cuesta?

Depende de cuántos productos y combinaciones tenga tu catálogo, porque eso es lo que marca el trabajo de montarlo. Lo vemos en los treinta minutos de llamada, con tu caso delante y sin compromiso.

¿Hay permanencia?

No. Puedes parar cuando quieras. No tiene sentido atarte a algo que debería sostenerse solo por lo que te trae cada mes.

Los mensajes están entrando hoy.

Mientras decides, quien te escribió anoche ya recibió respuesta de otra empresa. Cada semana que pasa no es una semana neutra: es terreno que ocupa tu competencia.